jueves, 10 de octubre de 2013

DE CÓMO IRSE DE NÍSCALOS Y VOLVER A CASA CON UN CESTO DE MANZANAS.

Aprovechando que hoy era fiesta en Alcalá city y que el hermano y el primo de mi patata (para entendernos, el novio) no tenían clases, la familia entera ha decidido que era el día perfecto para irse a buscar níscalos. Como nunca me he ido de setas pero me encanta el monte, he aceptado sin dudarlo y tras una serie de problemas logísticos (citas de trabajo, madrugones, perros meones matutinos y, lo peor de todo, ausencia de desayuno) nos hemos puesto en marcha.

Un total de nueve personas se han repartido en dos coches y hemos acabado en un pinar estupendo, bajo un sol flamante, sin gota de humedad, con nuestras cestitas y cuchillos y, por supuesto, no hemos encontrado ni un solo níscalo. Sin embargo, me han enseñado muchas cosas acerca de cómo buscarlos y he encontrado tomillo, espliego y romero a mansalva. A cambio de encontrar toooodas esas hierbas hemos perdido al padre de mi patata (el que viene a ser mi suegro) pero al final ha reaparecido, sin níscalos y con el cesto en la cabeza a modo de sombrero de paja (¿He dicho ya que hacía sol?).

Hobbita hozando en el monte con un palito.


Posteriormente nos hemos ido a comer a un pueblo pequeñito famoso por su cabrito: Cogolludo. Después del duro día de campo nos hemos zampado un cabrito entre los nueve y el dueño del local me ha dado la receta de un gazpacho muy especial que colgaré en cuanto tenga un momento porque no podéis seguir viviendo sin probarlo.

Con la panza repleta de cabrito nos hemos desplazado por las rutas manchegas para descubrir la arquitectura negra, en una serie de pueblos abandonados que han sido reconstruidos por nuevos moradores. Los moradores no los hemos visto pero los pueblos estaban preciosos, oiga, con su burro zamorano, sus frutales bien podados, sus casitas de piedra, sus carteles para niños…. Hemos comido moras del campo, peritas de san Juan y he encontrado una plaza con membrillos tan cargados de fruta que una de sus ramas se había partido. Como me daba vergüenza ponerme a arrancar fruta de árboles tan preciosos, me he agenciado los de la rama partida y desmejorada. Ningún morador ha salido para recriminarme (creo que no existen, que son los padres) así que me voy a hacer unos postres deliciosos.



Tras las visitas a los pueblos rehabilitados sin personal autóctono, los tíos de mi mozo han querido tomarse un café. Tres pueblos después no hemos encontrado un solo bar abierto pero si un montón de árboles abandonados cargados de fruta. Me he recogido un cesto entero de manzanas, todas caídas al suelo así que habrá recetas manzaneras para rato este mes. De nuevo me ha dado reparo coger fruta del árbol pero tengo manzanas de sobra.




Había también castaños, nogales, granados…. No he recogido una sola seta, pero el campo ha sido productivo. Me lo he pasado en grande y al llegar a casa apenas había estropicio perruno. Así que, tomad nota de un hobby sano, divertido y muy barato en el que podéis gastar desde unas mínimas dos horas a pasaros el día completo fuera de casa. No hay edad limitante (hemos ido personas desde los 28 a los 78 años) y puedes aprender mucho de tus acompañantes. Quizás no encontréis lo que habéis salido a buscar pero puedo aseguraros que no volveréis con las manos vacías.

No hay comentarios:

Publicar un comentario