Aprovechando
que hoy era fiesta en Alcalá city y que el hermano y el primo de mi patata
(para entendernos, el novio) no tenían clases, la familia entera ha decidido
que era el día perfecto para irse a buscar níscalos. Como nunca me he ido de
setas pero me encanta el monte, he aceptado sin dudarlo y tras una serie de
problemas logísticos (citas de trabajo, madrugones, perros meones matutinos y,
lo peor de todo, ausencia de desayuno) nos hemos puesto en marcha.
Un total de
nueve personas se han repartido en dos coches y hemos acabado en un pinar
estupendo, bajo un sol flamante, sin gota de humedad, con nuestras cestitas y
cuchillos y, por supuesto, no hemos encontrado ni un solo níscalo. Sin embargo,
me han enseñado muchas cosas acerca de cómo buscarlos y he encontrado tomillo,
espliego y romero a mansalva. A cambio de encontrar toooodas esas hierbas hemos
perdido al padre de mi patata (el que viene a ser mi suegro) pero al final ha
reaparecido, sin níscalos y con el cesto en la cabeza a modo de sombrero de
paja (¿He dicho ya que hacía sol?).
![]() |
| Hobbita hozando en el monte con un palito. |
Posteriormente
nos hemos ido a comer a un pueblo pequeñito famoso por su cabrito: Cogolludo.
Después del duro día de campo nos hemos zampado un cabrito entre los nueve y el
dueño del local me ha dado la receta de un gazpacho muy especial que colgaré en
cuanto tenga un momento porque no podéis seguir viviendo sin probarlo.
Con la panza
repleta de cabrito nos hemos desplazado por las rutas manchegas para descubrir
la arquitectura negra, en una serie de pueblos abandonados que han sido reconstruidos
por nuevos moradores. Los moradores no los hemos visto pero los pueblos estaban
preciosos, oiga, con su burro zamorano, sus frutales bien podados, sus casitas
de piedra, sus carteles para niños…. Hemos comido moras del campo, peritas de
san Juan y he encontrado una plaza con membrillos tan cargados de fruta que una
de sus ramas se había partido. Como me daba vergüenza ponerme a arrancar fruta
de árboles tan preciosos, me he agenciado los de la rama partida y desmejorada.
Ningún morador ha salido para recriminarme (creo que no existen, que son los
padres) así que me voy a hacer unos postres deliciosos.
Tras las
visitas a los pueblos rehabilitados sin personal autóctono, los tíos de mi mozo
han querido tomarse un café. Tres pueblos después no hemos encontrado un solo
bar abierto pero si un montón de árboles abandonados cargados de fruta. Me he
recogido un cesto entero de manzanas, todas caídas al suelo así que habrá
recetas manzaneras para rato este mes. De nuevo me ha dado reparo coger fruta
del árbol pero tengo manzanas de sobra.
Había
también castaños, nogales, granados…. No he recogido una sola seta, pero el
campo ha sido productivo. Me lo he pasado en grande y al llegar a casa apenas
había estropicio perruno. Así que, tomad nota de un hobby sano, divertido y muy
barato en el que podéis gastar desde unas mínimas dos horas a pasaros el día completo
fuera de casa. No hay edad limitante (hemos ido personas desde los 28 a los 78
años) y puedes aprender mucho de tus acompañantes. Quizás no encontréis lo que
habéis salido a buscar pero puedo aseguraros que no volveréis con las manos
vacías.



No hay comentarios:
Publicar un comentario